El pasado viernes, nuestro colegio se llenó de vida y color para celebrar el Día de la Fundación Educación Evangelio (FEyE). Fue una jornada intensa y emocionante donde reafirmamos que no somos solo un centro educativo, sino una verdadera comunidad que camina unida hacia un mismo horizonte, compartiendo un propósito que nos da alma y sentido.
Bajo el lema «Escucha, conecta y transforma», comenzamos el día cultivando la interioridad y el encuentro. En Educación Infantil, vivimos un momento entrañable de oración compartida con las familias, reflejando nuestra esencia de comunidad participativa donde familias y educadores caminamos juntos. Por su parte, los alumnos de Primaria realizaron dinámicas para conectar con sus emociones, aprendiendo a poner su talento singular al servicio de los demás, siempre con el Evangelio como motor de cada acción.
La mañana continuó contagiando la calidez que nos define. Los más pequeños recibieron la visita de nuestra mascota FEyI, mientras que los alumnos de Primaria, acompañados por sus familias, se trasladaron a la parroquia de San Matías. Allí, celebramos juntos la alegría de la Pascua en un entorno de fraternidad, recordándonos que Jesús es nuestro Maestro y el referente que nos inspira a ser «Buena Noticia» para el mundo.
Por la tarde, la unión de todo el colegio participó en la gran gymkana FEyE. A través del juego y el aprendizaje, nuestros alumnos exploraron qué significa formar parte de la familia FEyE, conociendo los otros colegios de la red y los valores que nos cohesionan. Fue una oportunidad preciosa para fortalecer el sentido de pertenencia y descubrir que formamos parte de algo mucho más grande.
Queremos dar las gracias de corazón a todas las familias, profesores y personal del centro que hicieron posible este día. Celebrar a nuestra Fundación es reafirmar nuestra misión de acompañar desde el corazón, uniendo el rigor académico con el abrazo sincero.
Nos sentimos profundamente agradecidos por formar esta familia educativa que vive para «Ser para los demás», con la firme convicción de que cada paso que damos en las aulas ayuda a nuestros hijos a descubrir su poder para transformar el mundo. ¡Gracias por caminar con nosotros hacia un futuro lleno de esperanza!
