Ayer, el alumnado de Educación Infantil y Educación Primaria, celebró en el colegio el Miércoles de Ceniza, dando inicio al tiempo litúrgico de la Cuaresma.
La celebración comenzó con una introducción a cargo de los alumnos de 2º y 6º de Primaria, que explicaron el significado de este día tan importante para los cristianos: un tiempo para reflexionar, mejorar nuestras actitudes y acercarnos más a los demás a través de pequeños gestos de cariño, perdón y agradecimiento.
A continuación, se proclamó el Evangelio según san Mateo, que nos invita a vivir la oración, la ayuda a los demás y el esfuerzo personal desde la sinceridad del corazón. Tras la homilía, tuvo lugar la imposición de la ceniza, un signo que recuerda que todos somos importantes ante Dios y que siempre estamos a tiempo de cambiar y crecer.
Durante las peticiones, los distintos cursos elevaron oraciones por la convivencia, la amistad, las familias y por todas las personas que sufren, especialmente por quienes viven situaciones de dificultad en el mundo.
Como gesto final, se realizó el Muro de la Cuaresma, una actividad en la que el alumnado escribió compromisos personales para este tiempo: ayudar más, pedir perdón, ser más amables y dar las gracias. Este muro quedará expuesto como recordatorio de nuestro deseo de mejorar cada día.
Con esta celebración, el colegio inicia el camino de la Cuaresma, animando a toda la comunidad educativa a vivir este tiempo con ilusión, compromiso y espíritu solidario.
